6/2/10

Instantes




De pronto, comprendí que no hacían falta muchas cosas, para respirar profundamente y para sostenerse en las alturas, dueñas de la mayor parte de mis sueños.

Y llegó el momento de estar en un día a día inusual. Un comenzar y terminar continuo, una practicidad aplicada al sentido de la vida. Algo nuevo, sin dudas, para alguien que mientras descree del azar puede encontrarse con una sorprendente suma de imágenes que aun hoy tiene su magia y trascendencia.

Mi asombro, mi perplejidad, mi emoción. Tan grandes como esas voces que de repente, momentos antes, se apagaron sin ninguna explicación, dejándome con algo de melancolía, pero con enormes esperanzas de volver a escucharlas pronto.

Hoy quiero cantar, pero que nadie me escuche. Necesito pactar un secreto con el Infinito, para que me ignore unos instantes, para que no sepa de mí, para que obvie mi presencia...

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