
Y ahora los gritos son deformes, hacen eco en mi entorno y minan el corazón, quisiera escribir de otra forma, quisiera no creer y no mirar los murales que me impulsan a soñar, sus formas están allá, donde siempre han estado, y sus palabras escupieron su anhelo.
Ahora camino sobre los espejos rotos, su grito fue perentorio, y aunque manifieste mis lesiones, nada se modificara, es ahí donde se impulsa la naturalidad del ser humano por defender sus latidos y marcar las distancias,
Me siento en silencia a recoger mis palabras, y surgen en mi las mas intensas lagrimas, en fin, en fin el tiempo será mi aliado….
Definitivamente el tiempo es el aliado de todas las situaciones de nuestro entorno, pero bien y lo dices, sólo el silencio recoge de nosotros la sensibilidad del vivir...
ResponderEliminarMe parece excelente éste pensamiento... es muy profundo y revela tus fondos y formas del alma del cual eres dueño...Un abrazo