No recuerdo el final de la historia, es un cuadro de detalles desagradables por que no aceptaba tu existencia, o me negaba a gritarla, pero hoy en día me comunico contigo a diario sin final, los módulos de mi mente generan fe y me pierdo entre esos pasillos de alabanzas y oración, en la policromía de un laberinto sin final, el laberinto de tu creación y la grandeza de de tu poder....
No hay comentarios:
Publicar un comentario